
El alfajor Clandestino no se lanzó con carteles en la vía pública ni con una pauta masiva. Llegó de otra manera: por el boca en boca, por grafitis en la ciudad y por kioscos donde aparece sin aviso. Su lema lo resume en tres palabras impresas en cada envoltorio: «Dicen que no existe…».
Cómo es el alfajor Clandestino
Tiene dos variedades: negro y blanco. Desde la marca anticipan que están trabajando en nuevos sabores.
El packaging es tan protagonista como el producto. Con estética urbana con grafitis en verde flúor. Cada alfajor pesa 71 gramos y para los kioscos tiene un caja exhibidora con la estética urbana de Clandestino, pensado para que el producto se vea desde lejos.
Toda la propuesta de Clandestino gira alrededor del misterio, la cultura urbana y la idea de pertenecer a un grupo que «sabe» dónde conseguirlo.
El manifiesto: un alfajor para «el CLAN»
La marca tiene un manifiesto propio que arranca con una definición: «Clandestino es un secreto a voces». En él se presenta como un producto que circula de boca en boca, que se mueve fuera de los estándares y que desafía a quien lo prueba. Quienes lo consumen pasan a formar parte del CLAN, la comunidad de la marca.
Dónde comprar el alfajor Clandestino y cómo vender en tu kiosco
El alfajor Clandestino se vende en kioscos y puntos de venta seleccionados.
Para kioscos, la marca lo presenta como un producto diferente, buscado y con rotación. Es justamente el tipo de alfajor que hace que el cliente entre preguntando por él. Para sumarlo: Quiero vender Clandestino o por 11 2471 2405.
