
De la mano de Luli, La Alfajorería pasó de ser un proyecto de a poco a convertirse en una propuesta con identidad propia en Junín. Sin conservantes, con masas y rellenos 100% caseros, y un catálogo que no para de crecer, la marca ya tiene sus clásicos indiscutidos.
Un proyecto que empezó de a poco y hoy tiene identidad propia
Hace cinco años nació La Alfajorería en Junín, pero fue hace dos años cuando el proyecto dio un salto de escala: Luli, su creadora, decidió dedicarse de lleno a la marca y transformar lo que empezó como una idea en un emprendimiento con producción sostenida, catálogo propio y una base de clientes que crece a fuerza de boca en boca.
Hoy la propuesta se sostiene en un pilar claro: todo es artesanal, de punta a punta. Luli elabora cada alfajor desde cero, masas y rellenos incluidos, sin agregar conservantes, apostando a un producto genuino que se nota en la textura, el sabor y el peso: cada pieza pesa entre 80 y 135 gramos, alfajores grandes y contundentes, pensados para disfrutar sin apuro.
Un catálogo que no deja de crecer: 15 sabores y contando
La Alfajorería ofrece actualmente 15 variedades, que combinan los clásicos de siempre con propuestas de autor:
- Maicena
- Merengue italiano
- Fruta
- Santafesino
- Chocolate semiamargo
- Mousse de chocolate
- Coco
- Patagónico, de dulce de leche con corazón de frutos rojos
- Limón, con tapas de limón rellenas de curd de limón y cobertura de chocolate blanco
- Nina, relleno de crema Bariloche con centro de Nutella
- Maní triple, con pasta de bon o bon casera y dulce de leche
- Bon o bon, relleno de bon o bon y dulce de leche
- Cheesecake, con tapas de chocolate black, relleno de queso crema y centro de frutos rojos, cubierto con chocolate blanco y semiamargo
- Black, con tapas de cacao black, relleno de queso crema y dulce de leche
La lista sigue abierta: Luli ya trabaja en incorporar nuevos sabores a futuro, sin resignar la elaboración artesanal que distingue a la marca.
Los favoritos de La Alfajorería
Entre tantas opciones, hay algunos sabores que se llevan en casi todos los pedidos: el patagónico, de dulce de leche con corazón de frutos rojos, es el más elegido por los clientes. Muy de cerca lo siguen dos alfajores de autor que también pisan fuerte en las preferencias: el de maní y Nina, con su combinación de crema Bariloche y Nutella.
Pedidos y producción
El emprendimiento combina dos modalidades para organizar la producción: venta por stock disponible y elaboración por pedido, una lógica que le permite a Luli planificar mejor los tiempos de un producto que exige elaboración manual en cada etapa.
Quienes quieran conocer el catálogo completo, ver el detrás de escena de la producción o hacer un pedido pueden seguir a La Alfajorería en Instagram: @laalfajoreria.ok.
