Mantecol ya tiene competencia

Compartir
Luego de caminar solo por mucho tiempo, el famoso postre a base de maní Mantecol encontró un competidor directo dentro de su rubro. El nuevo Marrakesh, de la empresa Lheritier, tiene un sabor que se asemeja más al producto original que fabricaba Georgalos hasta fines del año 2000, que el actual Mantecol, vendida a Cadbury Stani en 2001.
Luego de los cambios de mando ocurridos durante la década del 90, la industria de las golosinas vive actualmente un rejuvenecimiento a través del lanzamiento de nuevos productos, marcas y sabores ya probados.
Cadbury Stani pertenece a la multinacional Cadbury Schweppes que compró hace 2 años la marca Mantecol por alrededor de 22 millones de dólares a Georgalos. Además, la empresa argentina les transfirió los conocimientos para la fabricación del producto y asistió el proceso durante el primer año.
Aun en veredas opuestas, Lheritier y Cadbury Stani compran el maní a Georgalos, quien tiene la mayor productora de la principal materia prima para las barras Marrakesh y Mantecol en la Argentina. Sin embargo, se puede percibir con sólo probar estos dos productos cómo disminuyó la proporción en pasta de maní que trae el Mantecol, a diferencia de su competencia elaborada por Lheritier, la cual mantiene la misma receta que utilizaban los creadores de Georgalos.
En el ambiente de los vendedores mayoristas de productos de golosinas se comenta que Georgalos vendió la fórmula para fabricar el Mantecol clásico a Lheritier, y es por eso que esta compañía vende una barra similar a la que se producía anteriormente.
Cadbury Stani a pesar de ser dueño de la marca Mantecol, aún depende del maní que le provee Georgalos – al igual que Lheritier -, y compensa la disminución de este ingrediente en su producto con otros como el cacao y la clara de huevo.
Las “barritas” de ambas empresas cuestan 50 centavos, aunque Marrakesh ofrece por ese precio 50 gramos contra 30 de su competidor. Claro está, que la tradición de la Mantecol, el nuevo packaging, y sus distintas variedades, ponen al producto por encima del resto a pesar de haber perdido su verdadera esencia: el gusto original.
Históricamente la fabricación y venta de golosinas en el país estuvo destinada al mercado local. A partir de la estabilidad y la apertura económica de comienzos de los 90 comenzaron a ingresar firmas internacionales, y se realizaron inversiones para instalar y modernizar las plantas de la industria. Esto dio al sector un perfil más competitivo desde el punto de vista de los recursos.
Durante la década del 90 se incrementaron notoriamente las exportaciones de golosinas de chocolate. De los 3 millones de dólares exportados en 1993 se pasó a 84 millones de dólares en 2001, llegando al pico máximo aproximado de 110 millones de dólares en el año1998, según información de la Dirección Nacional de Alimentación.
n los primeros 8 meses de 2002 los datos de la Dirección Nacional de Alimentación indican que las importaciones cayeron abruptamente en un 71 por ciento, debido al incremento en el costo para importar y por la caída del ingreso.
Al confeccionar productos reemplazables por alternativas más económicas, la industria de las golosinas se encuentra entre las más afectadas en tiempos de crisis. Sin embargo, lo facturado por el rubro golosinas en el mercado local aumentó el 5,4 por ciento durante el primer semestre de 2002 con relación al año anterior, según un informe de ACNielsen publicado por la revista Mercado.
Argentina exporta a más de 70 países, y el principal destino de estas exportaciones es Chile, con el 39 por ciento del volumen total. Lo siguen Brasil, con el 12 por ciento, y Estados Unidos, con el 10 por ciento. Por otro lado, la gran mayoría de los volúmenes que se adquieren en el exterior provienen de Brasil.
El mercado de las golosinas en Argentina está “moderadamente concentrado” ya que las tres empresas que más venden reúnen el 60 por ciento de la producción y facturación. En total, unas 125 firmas se dedican hoy a la elaboración de golosinas en el país.
Una de las principales características de este dulce negocio es la gran estacionalidad que presentan sus ventas, registrándose una marcada disminución en los meses calurosos. En promedio, según estima la Dirección Nacional de Alimentación, cada habitante consume 1,6 Kg de confecciones de chocolate por año. En la industria hay una fuerte competencia entre empresas nacionales y multinacionales. Arcor, quien lidera el sector, y Georgalos, son las principales firmas locales, y compiten con empresas extranjeras como Kraft Suchard, Nestlé, Ferrero y Cadbury Stani.
Al adquirir una marca líder como Mantecol, Cadbury Stani realizó una fuerte inversión que logró posicionarla en lo más alto del ranking de ventas. Es un claro ejemplo de la concentración de ganancias en el negocio, ya que la multinacional también posee los chicles Beldent y Bazooka, que se ubican junto a Mantecol entre las 10 marcas más vendidas de golosinas.

2 thoughts on “Mantecol ya tiene competencia

  1. Tengo un maxikiosco y todas las golosinas pasan por mi paladar antes jajajaja y he de decir que el Marrakesh es riquisimoooooooooo, no tiene NADA que envidiarle al mantecol.
    Es mas, el Mantecol se deshace en hebras, en cambio el Marrakesh es bien firme y tiene un mejor sabor.

  2. Me voy a comprar el balde de 8 kilos de mantecol y coérmelo todo en un dia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.